domingo, 9 de septiembre de 2012

Jesús Es el Señor y Dios


Colosenses 1:15-23

Una promesa de bendición de la Palabra de Dios  tomada para bendecir tu vida.

(NVI) 
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación, porque por medio de él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, poderes, principados o autoridades: todo ha sido creado por medio de él y para él.  Él es anterior a todas las cosas, que por medio de él forman un todo coherente. Él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia. Él es el principio, el primogénito de la resurrección, para ser en todo el primero.  Porque a Dios le agradó habitar en él con toda su plenitud y, por medio de él, reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre que derramó en la cruz. En otro tiempo ustedes, por su actitud y sus malas acciones, estaban alejados de Dios y eran sus enemigos.  Pero ahora Dios, a fin de presentarlos santos, intachables e irreprochables delante de él, los ha reconciliado en el cuerpo mortal de Cristo mediante su muerte, con tal de que se mantengan firmes en la fe, bien cimentados y estables, sin abandonar la esperanza que ofrece el evangelio. Éste es el evangelio que ustedes oyeron y que ha sido proclamado en toda la creación debajo del cielo, y del que yo, Pablo, he llegado a ser servidor.

(DA)
Él es la imagen visible del Elohim invisible. Él es el supremo de toda la creación, porque en conexión con El, todas las cosas fueron creadas en el cielo y en la tierra; visible e invisible; ya sean tronos, dominios, gobernantes o autoridades; todo ha sido creado por El y para El.  El existió antes que todas las cosas y mantiene todo sujeto, unido en coherencia.  También Él es la cabeza del cuerpo que es la Iglesia; Él es el principio, el primogénito nacido de entre los muertos, para que así tenga la pre-eminencia en todo. Pues le complació a YAHWEH tener todo su ser viviendo en su Hijo, y por medio de su Hijo reconciliar todas las cosas con El, ya sea en el cielo o en la tierra, haciendo Shalom por medio de El, y haciendo que su Hijo derramara Su Sangre al ser ejecutado en la cruz.  En otras palabras, ustedes, que por sus obras perversas en un tiempo estaban separados de YAHWEH y tenían una actitud hostil para con El, ahora se han reconciliado en el cuerpo físico de su Hijo, por medio de su muerte, para presentarlos Santos y sin defecto o reproche ante El;  con tal que, por supuesto, continúen confiando, cimentados y afianzados, y no permitan ser movidos y separados de la esperanza en las Buenas Noticias que oyeron. Estas son las Buenas Noticias que han sido proclamadas en toda la creación bajo el cielo; y yo, Pablo, fui hecho un siervo de ellas.


(T-Amat) 
Y el cual es imagen perfecta del Dios invisible, engendrado desde siempre ante toda criatura; pues por él fueron creadas todas las cosas en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, ora sean tronos, ora dominaciones, ora principados, ora potestades, todas las cosas fueron creadas por él mismo y en atención a él mismo; y así él tiene ser ante todas las cosas, y todas subsisten por él y por él son conservadas.  Y él es la cabeza del cuerpo de la Iglesia y el principio de la resurrección, el primero a renacer de entre los muertos, para que en todo tenga él la primacía;  pues quiso el Padre poner en él la plenitud de todo ser. Y reconciliar por él todas las cosas consigo, restableciendo la paz entre cielo y tierra por medio de la sangre que derramó en la cruz. Igualmente a vosotros que antes os habíais extrañado de Dios, y erais enemigos suyos de corazón, por causa de vuestras malas obras, ahora, en fin, os ha reconciliado en el cuerpo mortal de su carne por medio de la muerte que ha padecido, a fin de presentaros santos sin mancilla, e irreprensibles delante de él en la gloria, con tal que perseveréis cimentados en la fe, y firmes e inconmovibles en la esperanza del Evangelio que oísteis, y que ha sido predicando en todas las naciones que habitan debajo del cielo, del cual yo, Pablo, he sido hecho ministro.


(PTD)
Nadie puede ver a Dios, pero Jesús es Dios en forma visible y supremo Señor de toda la creación. Con su poder creó todo lo que hay en el cielo y en la tierra, todo lo que se ve y lo que no se ve, ya sean ellos seres espirituales, poderes, autoridades o gobernantes. Todo ha sido creado por él y para él.  Jesús el Cristo existió antes que todas las cosas, y todo el universo sigue su curso gracias a él. Cristo es la cabeza de la iglesia, que es su cuerpo. Él dio comienzo a todo y fue el primero en resucitar de la muerte. Entonces él es el más importante en todo sentido.  A Dios le agradó que todo lo que él es habitara plenamente en Jesucristo. Y con gusto decidió reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en el cielo, como las que están en la tierra. Dios hizo las paces con nosotros a través de la sangre que Jesucristo derramó en la cruz.  Antes, ustedes estaban alejados de Dios y su manera de pensar los hacía enemigos de Dios porque practicaban la maldad.  Pero ahora Cristo, por medio de su muerte física, los ha convertido en amigos de Dios. Cristo murió para presentarlos santos ante Dios, es decir, sin ninguna mancha ni maldad que pueda ser juzgada por Dios.  Jesucristo hará esto si siguen creyendo en las buenas noticias que escucharon. Tengan una buena base y manténganse firmes en su fe. No se alejen de la esperanza que les dan las buenas noticias, que se han contado en todas partes del mundo y que yo como siervo ayudo a anunciar.


(LBLA)
Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en El fueron creadas todas las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de El y para El.  Y Él es antes de todas las cosas, y en El todas las cosas permanecen. Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía. Porque agradó al Padre  que en El habitara toda la plenitud, y por medio de El reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz, por medio de El, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos. Y aunque vosotros antes estabais alejados y erais de ánimo hostil, ocupados en malas obras, sin embargo, ahora Él os ha reconciliado en su cuerpo de carne, mediante su muerte, a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de El, si en verdad permanecéis en la fe bien cimentados y constantes, sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, que fue proclamado a toda la creación debajo del cielo, y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro.


Elohim dijo a Moises: "Ehyeh Asher Ehyeh [Yo soy/seré el que soy/seré]," y añadió: Aquí está lo que decir a los hijos de Israel: 'Ehyeh [Yo soy o Yo seré] me ha enviado a ustedes.  
Elohim, además, dijo a Moshe: "YAHWEH, Yud-Heh-Vav- Heh [YHWH],  El Elohim de tus padres, el Elohim de Abraham, el Elohim de Isaac y el Elohim de Jacobo, me ha enviado a ustedes. Este es Mi Nombre para siempre; este es Mi Memorial generación tras generación.  Amen.
Éxodo 3:14-15

sábado, 1 de septiembre de 2012

El Señor Jesús Es Quien atiende una causa justa.


Salmo 17

Una promesa de bendición de la Palabra de Dios  tomada para bendecir tu vida.

(NVI) 
Señor, oye mi justo ruego; escucha mi clamor; presta oído a mi oración, pues no sale de labios engañosos.  Sé tú mi defensor, pues tus ojos ven lo que es justo.  Tú escudriñas mi corazón, tú me examinas por las noches; ¡ponme, pues, a prueba, que no hallarás en mí maldad alguna! ¡No pasarán por mis labios palabras como las de otra gente, pues yo cumplo con tu palabra! he apartado mis pasos; mis pies están firmes en tus sendas.  A ti clamo, oh Dios, porque tú me respondes; inclina a mí tu oído, y escucha mi oración.  Tú, que salvas con tu diestra a los que buscan escapar de sus adversarios, dame una muestra de tu gran amor.  Cuídame como a la niña de tus ojos; escóndeme, bajo la sombra de tus alas, de los malvados que me atacan, de los enemigos que me han cercado. Han cerrado su insensible corazón, y profieren insolencias con su boca.  Vigilan de cerca mis pasos, prestos a derribarme.  Parecen leones ávidos de presa, leones que yacen al acecho.  ¡Vamos, Señor, enfréntate a ellos! ¡Derrótalos! ¡Con tu espada rescátame de los malvados!  ¡Con tu mano, Señor, sálvame de estos mortales que no tienen más herencia que esta vida! Con tus tesoros les has llenado el vientre, sus hijos han tenido abundancia, y hasta ha sobrado para sus descendientes.  Pero yo en justicia contemplaré tu rostro; me bastará con verte cuando despierte.


(DA)
Una oración de David: Escucha una causa justa, Ho YAHWEH, atiende mi petición; da oído mi oración que no es con labios engañosos. Que mi juicio venga de tu presencia, deja que mis ojos contemplen justicia.  Tú has examinado mi corazón, Tú me has visitado de noche, Tú me has probado con fuego, e injusticia no ha sido encontrada en mí, que no deben pasar por mis labios. En cuanto a lo que otros hacen, por palabras de Tus labios yo me he alejado de las sendas de los violentos; mis pasos se afianzan firmemente a tus sendas, mis pies no resbalan.  Ahora te puedo llamar, Elohim, porque Tú me responderás. Vuelve tu oído a mí, oye mis palabras.   Muestra lo maravillosa que es tu misericordia, Tú que salvas a aquellos que esperan en Ti. Protégeme como a la pupila de tu ojo, de aquellos que resisten tu mano derecha, escóndeme bajo la sombra de tus alas, de los perversos que me ha afligido, de los enemigos mortales, que rodean mi alma.  Ellos se encierran con su propia grasa; ellos hablan arrogantemente con sus bocas; ellos me rastrean, me rodean; ellos buscan la oportunidad para echarme a tierra.  Son como leones ansiosos de desgarrar la presa, como cachorros de león morando en lugares secretos.   ¡Levántate, Ho YAHWEH, impídelos! ¡Derríbalos! Libra mi alma de los perversos con tu espada, con tu mano, Ho YAHWEH, líbrame de tus enemigos, destrúyelos de esta tierra, dispérsalos en su vida; aunque sus estómagos se satisfacen con Tus tesoros escondidos, ellos han sido satisfechos con inmundicias, y dejarán el remanente de sus posesiones a sus pequeños. Pero yo apareceré en justicia delante de Tu Rostro; estaré satisfecho cuando Tu Gloria aparezca.


(T-Amat) 
Atiende, ¡oh Señor!, a mi justicia, acoge mis plegarias. Presta oídos a mi oración, que no la pronuncio con labios hipócritas o fraudulentos. Salga de tu benigno rostro mi sentencia; miren tus ojos la justicia de mi causa.    Pusiste a prueba mi corazón, y le has visitado durante la noche; me has acrisolado al fuego, y en mí no se ha hallado iniquidad. Lejos de hablar mi boca según el proceder de los hombres mundanos; por respeto a las palabras de tus labios he seguido las sendas escabrosas de la virtud.  Asegura constantemente mis pasos por tus senderos, a fin de que mis pies no resbalen.  Yo he clamado a ti, Dios mío, porque siempre me has oído benignamente; inclina, pues, hacia mí tus oídos, y escucha mis palabras.   Haz brillar de un modo maravilloso tu misericordia, ¡oh salvador de los que en ti esperan!  De los que resisten el poder de tu diestra, guárdame Señor, como a las niñas de los ojos. Ampárame bajo la sombra de tus alas,  contra los impíos que me persiguen. Han cercado mis enemigos mi alma.   Han cerrado sus entrañas a toda compasión; hablan con altanería.   Después de haberme arrojado fuera, ahora me tienen cercado por todas partes; tienen puestas sus miras para dar conmigo en tierra. Están acechándome como el león preparado a arrojarse sobre la presa, o como el leoncillo, que en lugares escondidos está en espera. Levántate, ¡oh Señor!, prevén su golpe, y arrójalos por el suelo; libra mi alma de las garras del impío; quítales su espada a los enemigos de tu diestra. Sepáralos, Señor, de los buenos, aun mientras viven, de aquellos que son en corto número sobre la tierra, en la que han saciado su apetito de tus exquisitos bienes. Se llenan de hijos según su deseo; y dejan después a sus nietos el resto de sus caudales.   Pero yo compareceré en tu presencia con la justicia de mis obras; y quedaré plenamente saciado, cuando se me manifieste tu gloria.


(PTD)
Señor, escúchame, te pido que me hagas justicia; atiende a mi llamado. Escucha mi oración, pues mis palabras son sinceras.  Tú decidirás qué es lo justo para mí; tú puedes ver la verdad.  Señor, tú has examinado mi corazón; estuviste conmigo toda la noche, me interrogaste y no encontraste nada malo en mí. Examinaste mis planes y no encontraste nada malo en ellos.  Por la palabra que viene de tus labios he procurado evitar el uso de la violencia, y no me importa lo que hagan los demás.  Sigue guiando mis pasos para que nunca me pierda.  Dios, te pido ayuda porque sé que me responderás. ¡Escúchame! Escucha mi oración.   Muéstrame que ese fiel amor maravilloso nunca se acaba. Los que confían en ti buscan tu ayuda cuando están en problemas y tú las salvas. Protégeme como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas.  Protégeme de los perversos que tratan de destruirme. Sálvame de mis enemigos que quieren hacerme daño.  Ellos no tienen compasión y son demasiado arrogantes.  Me persiguieron y me han rodeado para atacarme. Mis enemigos son como leones listos a devorar su presa. Se esconden como leones para atacar a su víctima.  ¡Levántate Señor! Enfrenta a mis enemigos y haz que se rindan.  Usa tu poder y sálvame de los perversos. Señor, demuestra todo tu poder y expulsa de esta vida a esa gente mala. Y a los que amas, dales comida en abundancia para que hasta sus hijos y los hijos de sus hijos tengan siempre alimento.  Yo te veré porque tú me harás justicia y al verte quedaré satisfecho.


(LBLA)
Oración de David. Oye, oh SEÑOR, una causa justa; atiende a mi clamor; presta oído a mi oración, que no es de labios engañosos.  Que mi vindicación venga de tu presencia; que tus ojos vean con rectitud. Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has puesto a prueba y nada hallaste; he resuelto que mi boca no peque. En cuanto a las obras de los hombres, por la palabra de tus labios yo me he guardado de las sendas de los violentos.  Mis pasos se han mantenido firmes en tus senderos. No han resbalado mis pies.  Yo te he invocado, oh Dios, porque tú me responderás; inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.  Muestra maravillosamente tu misericordia, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra huyendo de los que se levantan contra ellos.  Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas de los impíos que me despojan, de mis enemigos mortales que me rodean. Han cerrado su insensible corazón; hablan arrogantemente con su boca.  Ahora nos han cercado en nuestros pasos; fijan sus ojos para echarnos por tierra, como león que ansía despedazar, como leoncillo que acecha en los escondrijos.  Levántate, SEÑOR, sal a su encuentro, derríbalo; con tu espada libra mi alma del impío, de los hombres, con tu mano, oh SEÑOR, de los hombres del mundo, cuya porción está en esta vida, y cuyo vientre llenas de tu tesoro; se llenan de hijos, y dejan lo que les sobra a sus pequeños. En cuanto a mí, en justicia contemplaré tu rostro; al despertar, me saciaré cuando contemple tu imagen.



¡Ho Señor Jesús!  Tu me redimiste de la maldición con Tu sangre preciosa el día que decidí creer en Ti, hoy clamo a ti porque Tu Palabra que has derrotado a todos tus enemigos y están bajo las plantas de Tus pies, y clamo con causa, justa declarando lo escrito en Tu Palabra que me has salvado de todo dominio del diablo y de este mundo. Y lo creo, hoy soy libre de toda esclavitud del mundo de tinieblas en el Nombre de Jesús. Amen.

miércoles, 29 de agosto de 2012

El Señor Jesús Es el que llama a volver a El.


Amos 4:2-13

Una promesa de bendición de la Palabra de Dios  tomada para bendecir tu vida.

(NVI) 
El Señor omnipotente ha jurado por Su Santidad: "Vendrán días en que hasta la última de ustedes será arreada con garfios y arpones. Una tras otra saldrán por las brechas del muro, y hacia Hermón serán expulsadas afirma el Señor. "Vayan a Betel y pequen; vayan a Guilgal y sigan pecando. Ofrezcan sus sacrificios por la mañana, y al tercer día sus diezmos. Quemen pan leudado como ofrenda de gratitud y proclamen ofrendas voluntarias. Háganlo saber a todos, israelitas; ¡eso es lo que a ustedes les encanta! afirma el Señor omnipotente. Yo les hice pasar hambre en todas sus ciudades, y los privé de pan en todos sus poblados. Con todo, ustedes no se volvieron a mí afirma el Señor. Yo les retuve la lluvia cuando aún faltaban tres meses para la cosecha. En una ciudad hacía llover, pero en otra no; una parcela recibía lluvia, mientras que otra no, y se secó.
Vagando de ciudad en ciudad, iba la gente en busca de agua, pero no calmaba su sed. Con todo, ustedes no se volvieron a mí afirma el Señor.
Castigué sus campos con plagas y sequía; la langosta devoró sus huertos y viñedos, sus higueras y olivares. Con todo, ustedes no se volvieron a mí afirma el Señor. Les mandé plagas como las de Egipto. Pasé por la espada a sus mejores jóvenes, junto con los caballos capturados. El hedor de los cadáveres. Con todo, ustedes no se volvieron a mí afirma el Señor. Yo les envié destrucción como la de Sodoma y Gomorra; ¡quedaron como tizones arrebatados del fuego! Con todo, ustedes no se volvieron a mí afirma el Señor. Por eso, Israel, voy a actuar contra ti; y como voy a hacerlo, ¡prepárate, Israel, para encontrarte con tu Dios!  
He aquí el que forma las montañas, el que crea el viento, el que revela al  hombre sus designios, el que convierte la aurora en tinieblas, el que marcha sobre las alturas de la tierra: su nombre es el Señor Dios Todopoderoso.

(DA)
YAHWEH ha jurado por su Santidad que tu tiempo de cierto está llegando. "Serán arrastradas con garfios, y serán echadas en calderos hirviendo.   Serán traídas desnudas, en la presencia de cada una, y serán echadas desde la montaña de Hermón dice YAHWEH.  "¡Vinieron a Bet-El y pecaron; a Gilgal, y multiplicaron el pecado! Trajeron sus sacrificios en la mañana, y sus diezmos después de tres días [tres años de días];  y lean la Ley dada a Moises afuera, y clama por profesiones públicas, proclama a gran voz que los hijos de Israel han amado estas cosas. Dice YAHWEH-Elohim. Yo puse inactividad de dientes en todas tus ciudades, no les dejé nada para comer en todos los pueblos; aún no han regresado a mí," dice YAHWEH. Yo retuve de ustedes la lluvia  tres meses antes de la cosecha. Yo hice que lloviera en una ciudad y en la otra no un campo tenía lluvia, mientras que el otro, sin lluvia, se secó; de dos o tres ciudades ellos iban tambaleándose a la otra  por agua para beber, pero no había suficiente; aún no han regresado a mí," dice YAHWEH.  Yo te golpeé con vientos calientes y añublo, tu multiplicaste tus jardines, tus viñas y tus higueras; la oruga devoró tus higueras y olivares; aún no han regresado a mí, dice YAHWEH.  Yo mandé pestilencia sobre ustedes como la de Egipto y maté a tus jóvenes con la espada; junto con tus caballos fueron cautivos; y en mi ira contra ti prendí fuego a tus campos; aún no han regresado a mí, dice YAHWEH. Yo los derribé, como Elohim derribó a Sodoma y Gomorra; eran como rama quemándose arrebatada del fuego; aún no han regresado a mí," dice YAHWEH.  Por esto Yo trato contigo de esta forma, Ho Israel; y porque trataré contigo de esta forma, prepárate para clamar a tu Elohim, Ho Israel. Porque, he aquí, Yo soy el que fortalece los truenos y crea el viento, y proclama a los hombres Su Ungido; formando la mañana y la oscuridad  y anda sobre las alturas de la tierra  YAHWEH-Elohei Tzevaot (El Señor Dios de los ejércitos) es Su Nombre.


(BAD) 
El Señor omnipotente ha jurado por su santidad: Vendrán días en que hasta la última de vosotras será arreada con garfios y arpones. Una tras otra saldréis por las brechas del muro, y hacia Hermón seréis expulsadas —afirma el Señor—.  Id a Betel y pecad; id a Guilgal y seguid pecando. Ofreced vuestros sacrificios por la mañana, y al tercer día vuestros diezmos. Quemad pan leudado como ofrenda de gratitud y proclamad ofrendas voluntarias. Hacedlo saber a todos, israelitas; ¡eso es lo que a vosotros os encanta!—afirma el Señor omnipotente—. Yo os hice pasar hambre en todas vuestras ciudades, y os privé de pan en todos vuestros poblados. Con todo, vosotros no os volvisteis a mí—afirma el Señor—.  Yo os retuve la lluvia cuando aún faltaban tres meses para la cosecha. En una ciudad hacía llover, pero en otra no; una parcela recibía lluvia, mientras que otra no, y se secó.  Vagando de ciudad en ciudad, iba la gente en busca de agua, pero no calmaba su sed. Con todo, vosotros no os volvisteis a mí—afirma el Señor—.  Castigué vuestros campos con plagas y sequía; la langosta devoró vuestros huertos y viñedos, vuestras higueras y olivares. Con todo, vosotros no os volvisteis a mí—afirma el Señor—.   Os mandé plagas como las de Egipto. Pasé por la espada a vuestros mejores jóvenes, junto con los caballos capturados. Hice que llegara hasta vuestras propias narices el hedor de los cadáveres. Con todo, vosotros no os volvisteis a mí—afirma el Señor  Yo os envié destrucción como la de Sodoma y Gomorra; ¡quedasteis como tizones arrebatados del fuego! Con todo, vosotros no os volvisteis a mí—afirma el Señor—.  Por eso, Israel, voy a actuar contra ti; y como voy a hacerlo, ¡prepárate, Israel, para encontrarte con tu Dios!  He aquí el que forma las montañas, el que crea el viento, el que revela al hombre sus designios, el que convierte la aurora en tinieblas, el que marcha sobre las alturas de la tierra: su nombre es el Señor Dios Todopoderoso.

(PTD)
El Señor Dios prometió por su santidad: «Vendrán tiempos muy difíciles para ustedes. La gente se las llevará con ganchos y a sus hijos los llevarán con anzuelos.  Una tras otra saldrán de la ciudad por los agujeros de las paredes y las echarán a todas hacia el monte Hermón. Es lo que dice el Señor. ¡Vayan ya a pecar a Betel! ¡Vayan ya a Guilgal y pequen mucho más! Cada mañana lleven sus ofrendas y sacrificios y al tercer día lleven la décima parte de su cosecha.  "Quemen pan con levadura como ofrenda de gratitud. Anuncien públicamente todas sus ofrendas voluntarias,  porque eso es lo que les encanta hacer a ustedes, pueblo de Israel. Es lo que dice el Señor Dios."  No les di nada de comer, y les faltó comida en todas sus ciudades. Pero ustedes no quisieron regresar a mí. Es lo que dice el Señor."
Detuve la lluvia tres meses antes de la cosecha, y no crecieron los  cultivos. Permití que lloviera en unas ciudades y en otras no. Unos lugares tuvieron lluvias y otros se secaron.  Los refugiados de dos o tres ciudades se iban a otra ciudad en busca de agua, pues no hubo suficiente para todos. Aun así ustedes no regresaron a mí. Es lo que dice el Señor. Hice que se dañaran sus cultivos por el calor y las plagas. Destruí sus huertos y viñedos, y las langostas devoraron sus higueras y olivos, pero ustedes no regresaron a mí. Es lo que dice el Señor. Envié plagas terribles como hice con Egipto. Hice que sus jóvenes murieran en batallas junto con sus caballos. Hice que ustedes sintieran el hedor de su ejército, pero ustedes no regresaron a mí. Es lo que dice el Señor.  Los destruí como lo hice con Sodoma y con Gomorra  Parecían como una brasa sacada del fuego, pero aun así ustedes no regresaron a mí. Es lo que dice el Señor.  Por eso voy a castigarte, Israel. Voy a hacer lo mismo contigo; así que prepárate para encontrarte con tu Dios, Israel.  ¿Quién es él? Pues el que creó las montañas y los vientos, el que da a conocer sus pensamientos a los hombres, el que transforma la luz en oscuridad y puede llegar hasta los lugares más altos de la tierra. Su nombre es Yahvé  Dios Todopoderoso.

(LBLA)
El Señor DIOS ha jurado por su santidad: He aquí, vienen sobre vosotras días en que os llevarán con garfios, y a vuestro remanente con anzuelos.    Saldréis por las brechas, una tras otra, y seréis expulsadas al Hermón, declara el SEÑOR.  Entrad en Betel y pecad, multiplicad en Guilgal las transgresiones; traed vuestros sacrificios cada mañana, vuestros diezmos cada tres días.  Ofreced también pan leudado en ofrenda de gratitud, y proclamad ofrendas voluntarias, dadlas a conocer, puesto que así os place, hijos de Israel, declara el Señor DIOS.  Yo también os he dado dientes limpios en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros lugares; pero os no habéis vuelto a mí, declara el SEÑOR.  Y además os retuve la lluvia cuando aún faltaban tres meses para la siega; hice llover sobre una ciudad y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovía, y la parte donde no llovía, se secó.  Así que de dos o tres ciudades iban tambaleándose a otra ciudad para beber agua, y no se saciaban; pero no os habéis vuelto a mí, declara el SEÑOR.  Os herí con viento abrasador y con añublo; y la oruga ha devorado vuestros muchos huertos y viñedos, vuestras higueras y vuestros olivos; pero no os habéis vuelto a mí, declara el SEÑOR.  Envié contra vosotros una plaga, como la plaga de Egipto, maté a espada a vuestros jóvenes, junto con vuestros caballos capturados, e hice subir hasta vuestras narices el hedor de vuestro campamento; pero no os habéis vuelto a mí, declara el SEÑOR.  Os destruí como Dios destruyó a Sodoma y a Gomorra, y fuisteis como tizón arrebatado de la hoguera; pero no os habéis vuelto a mí, declara el SEÑOR.  Por tanto, así haré contigo, Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para encontrarte con tu Dios, oh Israel. Pues he aquí el que forma los montes, crea el viento y declara al hombre cuáles son sus pensamientos, el que del alba hace tinieblas y camina sobre las alturas de la tierra: el SEÑOR, Dios de los ejércitos, es su nombre.

El Señor Jesús es el que llama a los gobernantes, al pueblo y sobre todo Su pueblo que se vuelvan a El, para que sane nuestra tierra y de la lluvia a tiempo y fuera de tiempo para vivir en paz, prosperidad y sobretodo en comunión con el Señor Jesús nuestro Dios. Amen. Y Amen.